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DESARROLLO
DEL SONIDO EN AUDI
SINFONÍA
DE LOS CUATRO AROS
* El sonido de un carro debe cumplir las expectativas que su diseño
y posicionamiento han despertado en el cliente.
* El Audi S4, el A8 y el TT 3.2 quattro son el ejemplo de un diseño
sonoro activo.
* Audi dispone de 45 ingenieros de sonido en su casa matriz de Ingolstadt
MIAMI, Agosto 13. El diseño sonoro se ha convertido en un
componente adicional de gran importancia para Audi. Música
para los oídos: todos los modelos de la marca de Ingolstadt
deben sonar, hasta cierto grado. Desde un concepto metafórico,
la tarjeta de visita sonora de la marca de los cuatro aros, hasta
una realidad inobjetable, el motor.
El Audi S4, el Audi A8 y el Audi TT 3.2 quattro son ejemplos actuales
del diseño de sonido activo de Audi.
El sonido de un carro debe cumplir las expectativas que su diseño
y posicionamiento han despertado en el cliente, lo que significa
que modelos como el S4 o el TT 3.2 quattro deben tener un rugido
deportivo y ligeramente estridente; deben sonar ‘rápidos’.
En estos casos la excesiva restricción sonora sólo
decepcionaría a los clientes. En contraste, el A8 tiene un
murmullo que refleja confort y elegancia con un ligero matiz deportivo.
Cuarenta y cinco ingenieros trabajan en el análisis y diseño
de la sonoridad de los vehículos, una labor que se ha venido
realizando de forma intensa en las últimas dos generaciones
de vehículos.
El sonido de un Audi depende del modelo. ¿Cómo debería
sonar el motor, la admisión o el sistema de escape?, ¿qué
respuesta acústica es la adecuada al apretar el acelerador?,
¿cuál es el punto de ruido exterior que debe alcanzar
el interior del habitáculo?, ¿cómo deben sonar
los controles eléctricos de los vidrios o los indicadores?
e incluso, ¿cuál debe ser el nivel sonoro de una puerta
al cerrarse? Los ingenieros acústicos de Audi deben tener
presentes todos estos aspectos a la hora de hacer su trabajo.
Thomas Kriegel, director de acústica de la gama A4, utiliza
términos musicales inusuales para su trabajo cuando define
los sonidos del vehículo: “auto orquestado”;
“el arte de componer y conducir”; “buenos músicos”;
“notas equivocadas” y “sinfonía de los
cuatro aros”, son algunas de sus referencias.
Las expectativas auditivas son un desafío adicional para
los ingenieros que desarrollan el sonido. Después de todo,
cada cual percibe el sonido de una forma diferente.
El diseño de sonido debe transformar en objetivas las percepciones
subjetivas. El propósito final es que el sonido Audi obtenga
siempre respuestas positivas, teniendo en cuenta, además,
los requisitos legales en cuanto a los niveles de ruido de cada
país.
La percepción subjetiva del sonido se evalúa a través
de criterios sicoacústicos, cuyos parámetros se conocen
desde los años 50. La evaluación de los sonidos tiene
grados ‘estimulantes’, ‘relajantes’ y ‘desagradables’.
“Como regla general, cuanto más alto sea el tono, mayor
será la irritación de los ocupantes del vehículo”,
afirma Kriegel. “Esos tonos pueden atacar los nervios, e incluso
provocar agresividad; lo cual no debe suceder cuando se conduce.
Los tonos bajos, por otra parte, son considerados más placenteros”.
Kriegel especifica las diferencias entre “buenos músicos”
y “notas equivocadas” en el “auto orquestado”.
Naturalmente, el último –el concierto del coche–
debe ser ejecutado de forma apropiada.
“En el pasado, el trabajo de un ingeniero acústico
se limitaba casi exclusivamente a eliminar ruidos. A esta acción
la llamamos limpieza del sonido,” dice Kriegel.
El concepto ha cambiado con la demanda de “buenos músicos”
para el carro. Esto incluye la carrocería, el sistema de
escape, el motor, la admisión y el agregado de soportes o
anclajes.
Las “notas equivocadas” las crean los neumáticos,
la transmisión, accesorios y ruidos aerodinámicos
causados por el viento. El repertorio es variado: los neumáticos
“cantan”, las transmisiones traquetean, los paneles
de carrocería retumban, los palieres rugen, los generadores
gimen y los ventiladores silban.
Para componer la “sinfonía de los cuatro aros”
a partir de todo ello, los ingenieros acústicos de Audi “ejecutan”
numerosas posibilidades de diseño en computadoras.
Salvo la admisión de aire, el motor y el sistema de escape,
cada uno de los sonidos se adecua a la composición de sonido.
Esta es la razón por la que en el S4 y en el TT 3.2 quattro
se han instalado válvulas de mariposa de conmutación
neumática. Este componente asegura una sección transversal
pequeña en la geometría del tubo en el sistema de
escape a bajo régimen y una más amplia en los regímenes
altos. Así se consigue un crecimiento regular del tono sonoro
en toda la gama de revoluciones. En definitiva, de lo que se trata
es de obtener un equilibrio sonoro entre confort y carácter
dinámico, aún para un coche pletórico de deportividad
como el S4.
El resultado de este desarrollo global no es un sonido Audi uniforme,
sino un concepto acústico hecho a la medida para cada modelo.
Aún así, la calidad estándar de las características
de sonido de los modelos Audi es una equilibrada distribución
de frecuencias, sensibilidad en las cargas y espontaneidad de un
sonido; un grado sutil de rudeza, frecuencia natural y acústica
homogénea de la subida de régimen del motor.
El carácter del sonido adecuado para cada modelo de la gama
Audi seguirá siendo optimizado de forma constante. Y eso
es mucho más que música del futuro.
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